Periódico cnt nº 396 - Enero 2013
| Adjunto | Tamaño |
|---|---|
| Periódico cnt nº 396 - Enero 2013.pdf | 14.37 MB |
Trabajador: El Estado no te necesita
Los
Presupuestos Generales para 2013 que fueron aprobados a finales de
diciembre pasado, constatan con toda claridad que el Estado ya no
necesita a los trabajadores, ni a los presentes, ni a los futuros.
Para
hacer frente a una subida de más de un 33% de la partida destinada a
pagar los intereses de la deuda, el gobierno no ha dudado en practicar
profundos recortes presupuestarios en sanidad, educación, prestaciones
por desempleo o servicios sociales, junto a la congelación de las
pensiones, que configuran un sombrío panorama para aquellos que no
podemos -ni queremos, ni estamos dispuestos- a pagarnos un seguro médico
privado, una educación privada o un plan de pensiones.
Todo
este dinero, en vez de redistribuirse en la sociedad, está siendo
utilizado para rescatar a los bancos y pagar los intereses de la deuda a
los inversores nacionales y extranjeros. Es decir, para hacer más ricos
a los ricos. Y la función que cumplen todos esos servicios públicos que
se desmantelan, se entrega también al sector privado: sólo tendrán
acceso a la sanidad, la educación o las pensiones aquellas que puedan
pagárselo. Todo esto nos aboca a un sistema diseñado para que la lucha
social no sea de los de abajo contra los de arriba, sino de los de abajo
contra sus iguales; por conseguir un puesto de trabajo, por conseguir
algún dinero para sobrevivir o simplemente para acceder a la
beneficencia en la que se convertirán los servicios públicos.
Ante
esta situación, ahora nos toca a nosotros, a los trabajadores,
demostrar que podemos hacer otra cosa; que podemos forzar que se
invierta este robo de derechos del que somos víctimas. Nos toca
demostrar que podemos poner las bases de una sociedad diferente, de una
economía y unos derechos diferentes. Para ello, todos los que somos
material sobrante del estado neoliberal tenemos que unirnos y
organizarnos. Y tenemos que estar en la calle, no defendiendo intereses
parciales o corporativos, sino defendiéndonos como pueblo frente a unos
poderes políticos y económicos que son literalmente criminales. Frente
al ‘sálvese quien pueda’ al que nos condena el Estado, solo queda la
solidaridad como respuesta. Y ese es nuestro auténtico reto: ser capaces
de promover la solidaridad y el apoyo mutuo en una sociedad que todavía
piensa en clave individualista.
La
represión va a ser la tónica en cualquiera de los intentos que se hagan
en este sentido. Ya lo saben bastantes compañeros de la organización,
hostigados, maltratados y acusados sin fundamento por la policía.
Cualquier conato de lucha social va a ser duramente castigado por las
fuerzas “del orden” y hemos de prepararnos para hacerles frente.
El
papel de la CNT en este escenario no puede ser otro que lanzarnos a la
lucha en todos los campos que podamos abarcar; promover la organización
social en barrios, pueblos, fábricas y campos. Mostrar a la sociedad que
la solidaridad existe y que se puede sentir, palpar y contagiar. Seguir
trasladando nuestro discurso a la práctica, como hacemos en el día a
día de nuestros sindicatos.
Si
algún día somos capaces de hacerle saber al Estado que somos nosotros
quienes no le necesitamos, entonces, nada volverá a ser igual.
Secretariado Permanente del Comité Confederal