Por José Luis Carretero Miramar. Hace unos días, nuestra siempre alegre Ministra de Trabajo, es de suponer que bajo la atenta mirada de la Virgen del Rocío, que todos sabemos que está para esas cosas, sorprendió (quizás, no tanto) a todos los asistentes a una de sus comparecencias con una noticia de supuesto calado: la inminente transformación de la legislación laboral española de manera que, donde antes había decenas de tipos de contratos de trabajo, aparezcan finalmente sólo cinco. Se trata de un avance decidido en una dirección marcada y deseada desde antes, incluso, de la actual crisis económica, por parte de la gran patronal patria y de los principales círculos burocráticos europeos, diligentemente puestos a su servicio. La dirección de la conformación de un Derecho del Trabajo constituido por una única forma de contratación: el llamado (valga la redundancia), contrato único. Ya en el Libro Verde “modernizar el derecho del trabajo para afro...